Barack Obama se agarró de una ola de descontento entre los votantes estadounidenses y obtuvo una histórica victoria electoral, prometiendo un cambio como el primer presidente negro del país, aunque enfrentado a grandes desafíos como la crisis económica y dos extensas guerras.
Obama lideró a los demócratas hacia una victoria aplastante que expandió sus mayorías en ambas cámaras del Congreso, debido a que los votantes rechazaron enfáticamente los ocho años de gestión del presidente George W. Bush.
Hijo de un padre negro de Kenia y una madre blanca de Kansas, Obama nació en un momento en que los afroamericanos todavía luchaban contra políticas segregacionistas en el sur del país.
Su triunfo electoral contra el republicano John McCain el martes es un hito que podría ayudar a Estados Unidos a enterrar su larga y usualmente brutal historia de racismo.
“Ha sido un largo camino, pero esta noche, debido a lo que hicimos este día, en este momento decisivo, el cambio ha llegado a Estados Unidos”, dijo Obama, de 47 años, a más de 200.000 seguidores extasiados que se reunieron en el Grant Park de Chigago para celebrar su triunfo.
Ruidosos festejos callejeros emergieron en todo el país, pero Obama tendrá poco o nada de tiempo libre para disfrutar su victoria. Se espera que empiece a trabajar en la formación de un equipo que haga frente a los enormes desafíos en su país y el exterior.
El mercado inicialmente mostró poca reacción ante los resultados, pero luego comenzó a retroceder. Analistas dijeron que la victoria de Obama ya había sido absorbida y que las preocupaciones por la economía global eran gigantes.
El dólar subió contra las principales monedas después de su mayor caída en un día en 13 años.
Obama ganó al menos 349 votos del Colegio Electoral, muchos más de los 270 necesarios para convertirse en presidente.
Con los resultados de más de tres cuartas partes de los distritos electorales estadounidenses, el demócrata anotaba una votación popular del 52 por ciento frente al 47 por ciento de su rival.
Como senador por Illinois en su primer período de gestión y como el futuro presidente número 44 de Estados Unidos, Obama dijo que trabajará para aliviar las agudas divisiones políticas y escuchar a quienes votaron en su contra.
“El camino por delante será largo. Nuestro ascenso será empinado. Puede que no lleguemos ahí en un año o quizás en un mandato, pero Estados Unidos nunca he tenido tanta esperanza como en esta noche de que llegaremos ahí”, sostuvo.
Las esperanzas de McCain de un triunfo sorpresivo se evaporaron con pérdidas en una serie de estados cruciales liderados por Ohio y Florida, los distritos que llevaron a los demócratas a derrotas en las últimas dos elecciones.
McCain, un senador por Arizona de 72 años y ex prisionero de guerra de Vietnam, llamó a Obama para felicitarlo y elogió su campaña inspiradora y sin precedentes.
“Le pido a todos los estadounidenses que me respaldaron que se me unan para no sólo en felicitarlo (a Obama) sino para mostrarle a nuestro próximo presidente nuestra buena voluntad”, dijo McCain.